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Decenas de miles de manifestantes salieron a las calles de Londres, Viena, Johanesburgo, Kuala Lumpur, Washington y ciudades de más de 30 países, convocados por la Campaña de Solidaridad con Palestina y en protesta contra la ofensiva militar de Israel en Gaza, que este domingo llega a los cien días.
La guerra ha sido la más larga y la más mortal entre israelíes y palestinos desde 1948. Las autoridades sanitarias palestinas cifran en 23.843 el número de muertos y en más de 60.000 los heridos. La ofensiva militar israelí se produjo en repuesta a los ataques terroristas de Hamas que causaron más de 1.200 víctimas mortales el pasado 7 de octubre.

El día de «acción global por Palestina» arrancó el sábado en Kuala Lumpur, Malasia, donde miles de manifestantes se congregaron ante la embajada norteamericana en protesta por el apoyo a Israel y por los ataques aéreos lanzados esta semana contra los rebeldes hutíes en Yemen, para «proteger» la navegación comercial en el Mar Rojo.

En Johanesburgo, la protesta estuvo liderada por Roshan Dadoo, líder del movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones a Israel. Sudáfrica ha acusado esta semana a Israel de genocidio ante la Corte Internacional de Justicia de la ONU en La Haya. «Vamos a seguir protestando hasta que haya un alto el fuego y suficiente asistencia humanitaria en Gaza», declaró Dadoo en el arranque de la marcha.

«Gaza puede acabar siendo la fosa del derecho internacional», advirtió por su parte Mary Lou McDonald, líder del partido irlandés Sinn Féin, que se sumó a las protestas en Londres. «La carnicería indiscriminada de hombres, mujeres y niños se esta haciendo a la vista de todo el mundo y de los líderes internacionales, que han sido incapaces de parar las violaciones contra los derechos humanos cometidas en Gaza».

«La mayoría de los británicos respaldan el alto el fuego, pero los políticos siguen apoyando el genocidio», declaró Jeanine Hourani, miembro del Movimiento de la Juventud Palestina en Londres. «El sentimiento es de rabia y frustración, pero vamos a seguir saliendo a la calle para hacer presión y hasta lograr que Palestina sea libre».

Más de 1.700 policías vigilaron en Londres la marcha convocada desde Bank Junction hasta el Parlamento británico, con instrucciones muy drásticas para no desviarse de la ruta y advertencias de intervención policial ante consignas o signos de violencia.

A las consignas de «¡Parad el genocidio en Gaza!» se unieron en esta ocasión las de «¡Parad los bombardeos en Yemen!», tras los ataques aéreos de esta semana contra los rebeldes hutíes en los que participaron varios cazas británicos. «Esto solo va a servir para una escalada del conflicto», se lamentaba Faith Hewlett, votante laborista, muy crítica con la condescendencia de Keir Starmer. «La ceguera de nuestros líderes pueden llevarnos a una guerra total».

La manifestación en Londres estuvo encabezada por la marioneta gigante de la Pequeña Amal, como símbolo de los niños refugiados de Siria y de Palestina. «El mundo debería horrorizarse ante lo que está pasando», denunciaba Hafsa Saleh, británica de origen palestino. «¿Desde cuándo matar inocentes es auto-defensa? Una de cada tres víctimas mortales en Gaza son niños y nuestro Gobierno se ha convertido en cómplice».

El domingo, en Trafalgar Square, está convocada otra manifestación, esta vez de apoyo a Israel, con la intervención entre otros de los conservadores Lord Eric Pickles y Christian Wakeford, y con la presencia de Ayelet Svatitzky, que reclama la puesta en libertad de su madre y su hermano secuestrados por Hamas.