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Alrededor de 20.000 personas, según los organizadores, se manifestaron este sábado en las calles de la capital de Honduras, Tegucigalpa, y ante la Casa Presidencial en contra del «comunismo» que pretende implantar la mandataria Xiomara Castro, según denunció Salvador Nasralla, promotor de la marcha masiva convocada por el denominado Bloque de Oposición Ciudadana, que aglutina a los partidos Nacional, Liberal, Alianza Patriótica y Salvador de Honduras, así como varias organizaciones de la sociedad civil.

Nasralla, fundador del Partido Salvador de Honduras, es el primer designado presidencial del país centroamericano desde enero de 2022, equivalente a la Vicepresidencia, si bien el pasado 9 de agosto anunció que tenía intención de renunciar a su cargo ante el Congreso Nacional, tras asegurar que está «divorciado del gobierno», debido a varias discrepancias con Castro y el asesor presidencial y marido de la mandataria, Manuel Zelaya, a consecuencia de la retención de transferencias a su despacho que no ha recibido presupuesto desde el 1 de enero.

El pasado miércoles, en una reunión convocada por Nasralla, los principales partidos opositores de Honduras anunciaron la creación del ‘Bloque de Oposición Ciudadana’, para defender la democracia, la independencia de poderes y buscar una solución a «una de las peores crisis de todos los tiempos» que vive el país, a causa del «alza de precios, el desempleo, la migración de hondureños al exterior, la falta de medicamentos en los centros de salud y la inseguridad ciudadana».

En un comunicado conjunto, las formaciones que forman parte del Bloque censuraron la «absoluta indiferencia del Gobierno, que pareciera aprovechar la conflictividad y anarquía para sus fines meramente político partidarios ligados a ambiciones de poder desmedidas y alejadas de su ejercicio para la solución y gestión de las necesidades» de la población.

La primera gran iniciativa de este grupo opositor fue la convocatoria de la manifestación de este sábado, secundada por miles de personas que pidieron con gritos y carteles «democracia y respeto al Estado de derecho y a la separación de poderes». El lema más coreado fue ‘Libre nunca más’, en referencia al izquierdista Partido Libertad y Refundación con el que Xiomara Castro ganó las elecciones en noviembre de 2021 iniciando su mandato el 27 de enero de 2022 en sustitución de Juan Orlando Hernández, del Partido Nacional, quien se encuentra en una prisión de EEUU a donde fue extraditado en abril de 2022 para ser juzgado por narcotráfico.

Durante la marcha multitudinaria, Nasralla, quien lidera la oposición, pese a formar parte del Gobierno, criticó que el Ejecutivo de Honduras «no está haciendo las cosas que prometimos y Xiomara Castro, infortunadamente manejada por el comunismo internacional, está preocupada por promover a Venezuela, Cuba y Nicaragua».

«Ni Xiomara, ni Mel, ni su familia pueden ordenar el país», reprobó el dirigente opositor, al tiempo que les pidió que «abandonen las posiciones en el Gobierno y permitan a Nasralla elegir a las personas adecuadas en los diferentes ministerios para enderezar el rumbo durante estos dos años y medio que quedan».

«Estafado por el mayor delincuente de la historia»

En este sentido, lamentó que, pese a aliarse con Castro antes de que asumiera la Presidencia en 2022, se siente «estafado» por el «mayor delincuente de la historia, Mel Zelaya, quien nos mintió y no cumplió su firma, mientras que engañó y sigue engañando a su mujer a quien obliga a hacer papadas que no le convienen al pueblo».

Por este motivo, pidió al asesor presidencial que «se salga del Gobierno lo antes posible», porque, según advirtió, «esto que vieron hoy es apenas el comienzo». No obstante, aclaró que no defiende un nuevo golpe de Estado, como el que sufrió Manuel Zelaya el 28 de junio de 2009, tras presidir el país centroamericano desde el 27 de enero de 2006. Tras el golpe de Estado, el Partido Nacional, que también forma parte del Bloque de Oposición Ciudadana, gobernó durante 12 años.

Se da la circunstancia que en la manifestación participó el general retirado y exjefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Honduras que encabezó el golpe de Estado, Romeo Vásquez, quien ha llegado a proponer públicamente una medida similar para terminar con el gobierno de Castro por «comunista».

El líder del Partido Salvador de Honduras quiso dejar claro que «ellos deben terminar su periodo, pero en el acuerdo que nos estafaron dice que Xiomara y Nasralla van a elegir a sus ministros y sus directores y tienen que cumplir eso para poner gente inteligente que permita la inversión para que la población tenga acceso al trabajo».

Sin embargo, lamentó que los ministros y directores actuales «no saben ni usar la computadora», por lo que «hay que sacar a toda esta gente ignorante del Ejecutivo porque tiene que gobernar gente decente de todos los partidos». Así, Nasralla aseguró que depende de Manuel Zelaya que entienda que el pueblo «eligió a su mujer porque estaba conmigo, ya que sin Nasralla, no la elige nadie más que los 500.000 que ellos tienen». Finalmente, precisó que él no desea ser presidente de Honduras, sino que «lo único que quiero es que me permitan arreglar el país, e incluso le ofrezco a Xiomara nombrar un gabinete de lujo y de gente inteligente que quite a su familión».

Por su parte, tras conformarse el Bloque de oposición, Castro aseguró este viernes que «el pueblo me va a acompañar en esta expresión: no volverán los que destruyeron nuestra democracia, los que asesinaron, persiguieron y corrompieron nuestro país y el pueblo volverá a vencerlos». Asimismo, declaró que su gobierno está «bajo ataque por parte de fuerzas oscuras y conservadoras» a las que advirtió de que «no volverán al poder». El dirigente del partido gobernante Libre Gilberto Ríos fue más allá al desacreditar a quienes se manifestaron este sábado: marchan los que «tienen las manos manchadas de sangre y la nariz llena de cocaína».