Nueve militantes del partido chií libanés Hizbulá murieron el miércoles por la noche en diferentes ataques aéreos israelíes en el sur del Líbano, anunció la propia organización. Se trata del mayor golpe contra el brazo armado del partido libanés, que ya ha perdido a 140 de sus miembros desde que empezaron los combates transfronterizos contra Israel en octubre.

El mayor ataque se produjo en Naqura, cerca de la frontera con Israel, donde murieron cuatro militantes de Hizbulá, entre ellos un importante comandante local. El Ejército israelí publicó imágenes nocturnas de los ataques contra objetivos de infraestructuras de la organización chií. «Un avión de combate de la fuerza aérea atacó infraestructuras de Hizbulá en territorio libanés», señaló el grupo militante en un comunicado, en el que añadió que respondieron con «varios lanzamientos desde territorio libanés hacia territorio israelí».

Los ataques se produjeron horas después de que el líder de Hizbulá, Hasan Nasrala, advirtió a Israel que si inicia una guerra en el Líbano, su partido luchará «sin límites». Nasrala prometió responder al ataque israelí en Beirut del martes, que causóla muerte del número dos del brazo político de Hamas, Saleh el Arouri. El líder de Hizbulá remarcó que considera el ataque contra el político palestino un ataque contra el Líbano, no solo contra Hamas. Arouri es la figura de mayor rango de Hamas que ha alcanzado Israel desde que empezó la guerra.

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Durante la tarde del jueves se oficiará el funeral de Arouri en Beirut, en una ceremonia con grandes medidas de seguridad, en la que se espera que acudan militantes de Hizbulá y simpatizantes de Hamas.

La escalada de hostilidades en la frontera ha causado 175 muertos en el Líbano, entre ellos una veintena de civiles; mientras que en Israel han muerto nueve soldados y cinco civiles. Los combates han provocado decenas de miles de desplazados en ambos bandos de la frontera.

El aumento de tensiones coincide con la visita en Oriente Medio del secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, que llevará a cabo una nueva ronda de consultas con Israel, Turquía, Egipto y otras capitales de la región. Un funcionario estadounidense señaló que Blinken va acompañado del enviado diplomático Amos Hochstein, que lleva semanas trabajando para aliviar las tensiones entre Israel y Hizbulá.

Desde hace semanas Washington y Paris han intentado convencer a Hizbulá para que se retire de la frontera con Israel, en un intento de evitar la apertura de un nuevo frente de guerra. Ambos buscan que la milicia chií se retire a unos 30 kilómetros de la frontera, de acuerdo con un tratado de Naciones Unidas que buscaba el desarme de esta zona tras la guerra con Israel del año 2006.