Miles de personas se concentraron el jueves en Niamey en apoyo de los militares autores del golpe de Estado en Níger que derrocó al presidente electo Mohamed Bazoum, secuestrado desde hace ocho días y cuya «liberación inmediata» ha exigido el presidente estadounidense, Joe Biden.
Los manifestantes, que al principio se contaban por centenares en la plaza de la Independencia de Niamey, se multiplicaron rápidamente hasta alcanzar los miles, como pudieron comprobar los periodistas de la AFP.
Los manifestantes habían acudido a la llamada del M62, una coalición de organizaciones «soberanistas» de la sociedad civil, en el 63º aniversario de la independencia de Níger de Francia, la antigua potencia colonial que tiene unos 1.500 soldados en el país para ayudar en la lucha contra los grupos yihadistas armados que asolan el país.
Los manifestantes corearon «Abajo Francia» y «Viva Rusia, viva Putin».
Desde el golpe de Estado del 26 de julio en este país productor de petróleo y uranio, las relaciones con París se han deteriorado tras los incidentes del domingo en una manifestación anterior ante la embajada francesa, que provocó la evacuación de más de 500 ciudadanos franceses.
Antes de la manifestación del jueves, París reiteró «que la seguridad de los recintos diplomáticos y del personal es una obligación en virtud del derecho internacional».
«Sólo nos interesa la seguridad, que la asegure Rusia, China o Turquia, si nos quieren ayudar», declaró Issiaka Hamadou, un joven empresario, que añadió: «Simplemente no queremos a los franceses que llevan saqueándonos desde 1960. ¡Llevan aquí desde entonces y nada ha cambiado! ¿Qué bien han hecho?»
Para preservar la «democracia».
En Estados Unidos, uno de los principales socios de Níger junto con Francia, que también está desplegando un millar de soldados, el presidente Joe Biden pidió «la liberación inmediata del presidente Bazoum y su familia, y la preservación de la democracia de Níger que tanto ha costado conseguir».
Bazoum, de 63 años, permanece retenido con su familia en la residencia presidencial desde el día del golpe, el 26 de julio. El jueves le cortaron deliberadamente la electricidad, según su partido.
Francia ha fletado cinco aviones desde el martes para una operación de evacuación que finalizó el jueves.
«La evacuación de nuestros nacionales de Níger acaba de concluir», anunció Sébastien Lecornu, ministro francés de las Fuerzas Armadas, añadiendo que 1.079 franceses y extranjeros, entre ellos europeos, «están ya a salvo».
El miércoles, Estados Unidos ordenó la evacuación de su personal no esencial en la embajada de Niamey. Londres hizo lo propio el jueves «debido a la situación de seguridad».
La situación es tensa con los tradicionales socios occidentales y africanos de Níger desde que el antiguo jefe de la guardia presidencial, el general Abdourahamane Tiani, se hizo con el poder.
Sanciones económicas
La Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO), presidida por Nigeria, declaró estar preparándose para una operación militar, aunque subrayó que se trataba de «la última opción sobre la mesa».
Los jefes de Estado Mayor de la organización se reúnen en Abuja hasta el viernes, dos días antes de que expire el domingo el ultimátum que exige el regreso de Mohamed Bazoum.
Una delegación de la CEDEAO, encabezada por el ex presidente nigeriano Abdulsalami Abubakar, también ha sido enviada a Niamey para «negociar» con los golpistas.
En consonancia con el bloqueo económico decidido el domingo, Nigeria cortó el suministro de electricidad a Níger, que depende en un 70% de la energía de su vecino.
El Banco Mundial, que gastó 1.500 millones de dólares en ayudas a Níger en 2022, ha anunciado la suspensión de pagos «para todas sus operaciones hasta nuevo aviso».
Por otra parte, el nuevo gobierno de Niamey ha enviado un emisario a Malí y Burkina Faso, dos países también dirigidos por militares golpistas y enfrentados a la violencia yihadista, al tiempo que se solidarizaba con su vecino.
Afirmaron que cualquier intervención armada sería considerada «como una declaración de guerra» contra sus dos países y provocaría su retirada de la CEDEAO.
En Niamey, el general Tiani declaró en un discurso televisado la víspera de la conmemoración de la independencia del país que rechazaba «todas las sanciones» y se negaba a «ceder ante cualquier amenaza». «Rechazamos cualquier injerencia en los asuntos internos de Níger» declaró.
Aseguró que los franceses, «que nunca han sido objeto de la más mínima amenaza», no tenían «ninguna razón objetiva para abandonar Níger».
Rusia, que el lunes pidió «volver a la legalidad», hizo un llamamiento al «diálogo» para evitar un «deterioro de la situación», argumentando que la «amenaza de utilizar la fuerza contra un Estado soberano no ayudará a rebajar las tensiones y resolver la situación en el país».
Por el momento, no está prevista la evacuación de los soldados franceses y estadounidenses que participan en la lucha contra los yihadistas.
Washington no habla de «golpe de Estado» y considera que aún queda una «pequeña ventana» para la diplomacia y la restitución del presidente Bazoum.














