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  • Davos Blinken liga la «seguridad» de Israel a «un camino hacia la creación de un Estado palestino»

Desde hace semanas líderes de países árabes están trabajando en una iniciativa para asegurar un alto fuego duradero en la guerra entre Israel y Hamas, que logre evitar una escalada regional del conflicto. El plan establece una hoja de ruta hacia el «irreversible» reconocimiento de un Estado palestino, a cambio de ofrecer seguridad regional para Israel. Altos funcionarios que participaron en las conversaciones señalaron que la iniciativa busca en primer lugar el cese de las hostilidades en la Franja de Gaza y en Cisjordania, así como la liberación de los rehenes secuestrados por Hamas, reveló el Financial Times.

El pacto incluiría la normalización de relaciones entre Arabia Saudí e Israel -que Tel Aviv espera poder afianzar desde antes de la guerra- a cambio del reconocimiento de un Estado palestino. Funcionarios árabes han discutido el plan con los gobiernos de la Unión Europea y Estados Unidos, para allanar el camino hacia el reconocimiento de Palestina y facilitar su entrada como miembro pleno de Naciones Unidas. El acuerdo podría beneficiar al gobierno de Benjamin Netanyahu para encontrar una solución a la guerra, ante las crecientes críticas internacionales para poner fin a su ofensiva en Gaza, que ya ha causado más de 24.000 víctimas mortales. Después de tres meses y medio de guerra,136 civiles y soldados israelíes permanecen aún capturados, mientras que otros 25 han muerto durante el conflicto en Gaza. La sociedad civil israelí ha aumentado la presión al Gobierno, conscientes de que cada día que pasa dificulta más encontrar con vida a los capturados, ya que algunos de los rehenes necesitan tratamiento médico.

Tel Aviv llevaba más de un año en conversaciones con Washington y Riad para normalizar sus relaciones con Arabia Saudí, en un intento de afianzar sus vínculos diplomáticos con países árabes y conseguir una mayor estabilidad y seguridad regional. A cambio de este acercamiento, Estados Unidos había prometido a Arabia Saudí un pacto de seguridad que contemplaba permitirle el desarrollo de su capacidad nuclear. Esta semana el príncipe saudí Faisal bin Farhan señaló que «sin duda» reconocería a Israel como parte de un acuerdo político más amplio. «Estamos de acuerdo en que la paz regional incluye la paz para Israel, pero eso sólo podría suceder mediante la paz para los palestinos a través de un Estado palestino», señaló en un panel del Foro Económico Mundial en Davos. Por su parte, Washington dio señales esta semana de que también contempla el acercamiento entre Riad y Tel Aviv como parte de un escenario posguerra. «Nuestro enfoque está y sigue estando centrado en avanzar hacia una mayor integración y estabilidad en la región», aseguró el asesor de seguridad nacional estadounidense, Jake Sullivan.

En las últimas semanas Estados Unidos ha intensificado sus esfuerzos diplomáticos para un acercamiento al cese del conflicto en Gaza, así como evitar una mayor escalada de las tensiones en la frontera entre Israel y el Líbano, y frenar los ataques en la ruta comercial marítima del mar Rojo. El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, planteó el pasado miércoles que la solución a la guerra podría consistir en la creación de un Estado palestino «que dé a la gente lo que quiere y trabaje con Israel para ser eficaz».

La iniciativa árabe ha topado con la negativa de Netanyahu, que señaló el jueves que se opone a cualquier plan que pase por un alto el fuego inmediato o la posibilidad de reconocer un estado palestino. «Parar la guerra sin lograr nuestros objetivos dañará la seguridad de Israel durante generaciones, creará un mensaje de debilidad y la próxima masacre será solo cuestión de tiempo», señaló el mandatario israelí en una intervención televisada. Netanyahu también lanzó un mensaje directo a sus aliados en Washington. «Les digo esta verdad a nuestros amigos estadounidenses y también detuve el intento de imponernos una realidad que perjudicaría la seguridad de Israel», advirtió, en alusión a la posible concesión de un territorio soberano palestino. Tras sus palabras, Washington reiteró su posición, argumentando que «no hay forma» de reconstruir Gaza, brindar seguridad duradera en el territorio y establecer una gobernanza sin la creación de un Estado palestino.