Qué. El Gobierno británico acaba de prohibir la adquisición de monos como mascotas (salvo en condiciones excepcionales).
Quién. La decisión se produce por un informe de la Real Sociedad Para la Prevención de la Crueldad en los Animales, que advierte de que los primates deben socializar con los de su especie y que pueden resultar peligrosos.
Por qué. Se estima que en los hogares del Reino Unido hay entre 5.000 y 6.000 monos.
Precious era un hembra de tití pigmeo de unos 18 meses que fue adoptada como mascota por una pareja en su casa en el Valle de Rhondda, en Gales. Un chivatazo alertó a la policía del estado precario de la mona, que no se tenía en pie y profería gritos a todas la horas.
Un equipo de rescate de la Real Sociedad Para la Prevención de la Crueldad en los Animales (RSPCA) tomó cartas en el asunto y el veterinario certificó que Precious había desarrollado una enfermedad ósea metabólica. La tití pigmeo se arrastraba por los suelos y era incapaz de caminar y saltar.
Sus dueños, Jonathan Phillips y Laura Pittman, de 54 y 52 años, le daban yogures, frutos secos y gusanos muertos, cuando su dieta habitual consiste en insectos vivos, fruta fresca y goma arábica o resina. La mona había estado encerrada en la casa sin prácticamente contacto con el mundo exterior, pese a la naturaleza esencialmente social de su especie.
Su enfermedad fue calificada como irreversible y finalmente, sacrificada. Phillips y Pittman tuvieron que rendir cuentas ante el juez y fueron condenados a 2.500 euros de multa y 12 meses de servicios comunitarios, más la prohibición de tenencia de mascotas en 10 años.
El caso de Precious saltó a titulares pocos días antes de que el Gobierno británico pasara finalmente a la acción. Desde el 14 de diciembre, la posesión de monos como mascotas está prohibida en el Reino Unido. Se estima que entre 5.000 y 6.000 primates (sobre todo monos ardilla, monos capuchinos y titís pigmeos) viven como mascotas en hogares británicos. Hasta 2026, sus propietarios se verán obligados a devolverlos o a adaptar sus cuidados a condiciones equiparables a las de un zoo y con garantías para la salud física y mental de los animales.
La RSPCA, que llevaba años presionando para los cambios en la Ley de bienestar animal, advirtió de casos de agresiones, autolesiones y comportamiento anómalo entre los primates privados de luz y aire puro, así como de graves carencias nutritivas y falta de cuidados apropiados.
«Las necesidades de los primates simplemente no pueden satisfacerse en un ambiente doméstico«, advierte la doctora Ros Clubb, jefa del departamento de vida silvestre de la RSPCA. «Son seres inteligentes, sensibles, altamente sociales y con unas necesidades muy complejas».
«Tristemente, estamos viendo muchos casos de situaciones chocantes, con monos confinados en jaulas, alimentados con fast food o con productos altos en azúcar, o incluso obligados a tomar drogas, privados de compañía, viviendo rodeados de suciedad y sufriendo enfermedades», atestigua Clubb.
La RSPCA advierte a quienes tengan un mono como mascota que puede ser «potencialmente peligroso», capaz de morder y causar heridas. Otro riesgo es la transmisión de enfermedades infecciosas a los humanos. También crean problemas higiénicos por su tendencia a marcar su territorio. La falta de luz y de espacio vital y las carencias de la dieta pueden tener también un grave impacto en su bienestar.
«Los primates son animales inteligentes y curiosos y al fin hemos cumplido nuestra promesa para evitar que puedan ser usados como mascotas», apuntilló el subsecretario para Bioseguridad y Bienestar Animal, Robert Peter Douglas-Miller. «Ya es de por sí un delito no proporcionales los cuidados que necesitan o causarles un sufrimiento innecesario. Ahora hemos elevado considerablemente el listón».














