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El Kremlin busca una manera de controlar a los combatientes del grupo sin perder la capacidad de combate de Wagner en un momento crítico para la guerra. El presidente ruso, Vladimir Putin, ha encargado a Andrei Troshev, ex jefe del estado mayor de la compañía de mercenarios Wagner, que organice unidades de voluntarios para combatir en Ucrania.

«En la última reunión hablamos de que usted se ocuparía de la creación de unidades de voluntarios capaces de cumplir misiones de combate ante todo, en la zona de la operación militar especial», dijo Putin a Troshev en una reunión celebrada a la que también asistió el viceministro de Defensa ruso Yunus-Bek Yevkúrov.

El 23 de agosto, el avión privado en el que viajaban los líderes de Wagner Evgeny Prigozhin y Dimitri Utkin se estrelló al norte de Moscú y murieron las 10 personas a bordo. Fue justo después de la muerte de Prigozhin cuando Putin ordenó a los combatientes de Wagner que firmaran un juramento de lealtad al Estado ruso, un paso al que Prigozhin se había opuesto debido a su mala relación con el Ministerio de Defensa, al que acusaba de poner en riesgo la victoria en la guerra de Ucrania.

El presidente ruso destacó que el ex jefe del estado mayor de los Wagner combatió más de un año en ese tipo de unidades y «sabe los asuntos que hay que resolver para que la labor de combate marche de la mejor y más exitosa manera posible». Putin prometió las mismas garantías sociales: «Para el país, para la patria, da igual el estatus en que la persona combatió para defender la patria».

La tarea es que los ‘wagneritas’ sigan luchando sin Wagner. Durante estos meses combatientes del grupo han firmado contratos con el Ministerio de Defensa, aunque muchos otros se han unido a una variedad de diferentes grupos militares privados rusos.

Wagner puede seguir operando en el extranjero, en lugares como Siria, Libia, la República Centroafricana y Mali. Pero no está claro qué papel va a tener en Ucrania (a donde muchos mercenarios se suponen a volver) ni quién dentro del Estado ruso controla Wagner. Varios medios apuntaron hace semanas que Anton Yelizarov, alias Lotus, había sido nombrado comandante de Wagner.

Las bajas de mercenarios provocan menos agitación que las de reclutas. El gobierno ha negado que prepare otra movilización, pero la nueva ‘leva’ del servicio militar obligatorio de otoño comenzará el 1 de octubre. El Ministerio de Defensa de la Federación Rusa ha prometido que los nuevos reclutas no serán enviados a la zona de combate.

Este reclutamiento será el último en el que la edad de alistamiento se limite a 27 años. A partir de la primavera de 2024, los hombres menores de 30 años estarán sujetos al servicio militar obligatorio. Las multas por no presentarse a una citación se multiplicaron por 10.

En la tarde del viernes en la Plaza Roja de Moscú se celebró un concierto patriótico bajo el lema ‘Un país, una familia, una Rusia’, dedicado al aniversario de la anexión de cuatro regiones ucranianas. La intención de Rusia es prepararse para una guerra larga y a la vez mantener el relativo apoyo popular a la invasión. El país incrementará en un 67,6% su gasto militar para 2024 con respecto al de este año, según un documento publicado por el Ministerio de Finanzas. Este año el gasto asciende a 63.500 millones de euros, el próximo año aumentará a 105.800 millones de euros.

La cifra supone el 6% del producto interior bruto. En 2021, el último año de paz, era mucho menos, el 2,7% del PIB. A pesar de que hay elecciones presidenciales en marzo, por primera vez en su historia Rusia se prepara a gastar más en defensa que en política social.