• Investigación de la Fiscalía António Costa, primer ministro de Portugal, dimite al ser investigado en un caso de corrupción
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António Costa, el que ha sido primer ministro de Portugal durante tres legislaturas seguidas desde 2015, dimitió de manera fulminante e irrevocable la pasada semana, cuando la Fiscalía portuguesa hizo pública una investigación por corrupción que le afectaba directamente a él. Además, el Ministerio Público ordenó el ingreso en prisión de dos personas de su máxima confianza: su entonces jefe de Gabinete, Vítor Escária, y el empresario, abogado y amigo suyo Diogo Lacerda por presuntas adjudicaciones ilegales de los negocios del litio y el hidrógeno verde.

Su dimisión provocó una crisis sin precedentes en Portugal. Para salvarla, el presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, anunció la convocatoria de elecciones, pero no inmediatas, sino el 10 de marzo. Mientras, el jefe del Estado quiere que el actual Gobierno en funciones apruebe definitivamente los Presupuestos Generales, el próximo 29 de noviembre, y dar tiempo al Partido Socialista (PS) para que se recupere del terremoto que le afectó de lleno.

Sin embargo, entre el domingo y este martes, el caso que ha sacudido Portugal y el socialismo europeo se ha desinflado de forma muy importante. El juez de instrucción penal Nuno Dias Costa considera que no hay indicios serios de corrupción y de prevaricación que sí vio la Fiscalía.

Por ello, el juez ha decidido poner en libertad a los cinco detenidos -aunque les ha retirado el pasaporte para impedir su fuga-. Y ha considerado que las sospechas de corrupción de la Fiscalía son «vagas» y «genéricas». Además, «las medidas coercitivas propuestas por el Ministerio Público, como la privación de libertad, en relación con los acusados Diogo Lacerda y Vítor Escária, son claramente desproporcionadas», aseveró el magistrado. Ante una desautorización tan palmaria, la Fiscalía ha anunciado que presentará un recurso de apelación contra estas medidas.

La dimisión de Costa y su retirada de la política nacional parece, sin embargo, irreversible. El también ex alcalde de Lisboa mantenía intacto su prestigio internacional -de hecho sonaba como candidato a presidir el Consejo Europeo– y era uno de los principales referentes del Partido Socialista Europeo junto al canciller alemán, Olaf Scholz, y el español, Pedro Sánchez. Sin embargo, su último Gobierno con mayoría absoluta -desde marzo de 2022- había sufrido un gran desgaste. El antiguo aura de Costa como el gran líder y el pacificador de la política portuguesa se había deteriorado en el país vecino.

El diálogo con sus antiguos socios a la izquierda del PS, el Bloque de Izquierda y el Partido Comunista, estaba roto. Las relaciones con los sindicatos también se habían deteriorado mucho. Por último, una cadena de escándalos había afectado en 20 meses hasta a una docena de sus ministros. Todo ello hizo que la investigación abierta por la Fiscalía fuera la gota que colmó el vaso ya casi lleno que llevó a la dimisión de Costa.

Para terminar de desinflar el actual caso de corrupción ante la opinión pública, la Fiscalía de Portugal admitió el domingo que confundió al ministro de Economía, António Costa Silva, con el ya ex primer ministro, António Costa, en una de las transcripciones de las escuchas que están siendo utilizadas en la investigación de la supuesta trama de corrupción en el seno del Gobierno.

Es decir, el Ministerio Público equivocó a los dos António Costa del Gobierno en las conversaciones en las que Diogo Lacerda le pide al ex administrador del Start Campus, Afonso Salema, que entre en contacto con el Ejecutivo para conseguir que se cambien los códigos de actividad económica en el proyecto de construcción de un gran centro de datos. Fue el propio Lacerda quien trasladó que se había producido una interpretación errónea. Y fuentes de la Fiscalía lo reconocieron después.

LA DERECHA, FAVORITA EN UN PRIMER SONDEO AUNQUE EL PS RESISTE COMO LISTA MÁS VOTADA

Un primer sondeo conocido este martes da la victoria a las tres fuerzas de la derecha y el centro frente a la izquierda. Sin embargo, el Partido Socialista (PS) mantiene el pulso y gana por la mínima al Partido Social Demócrata (PSD, de centroderecha), con un 26% frente al 25%, según la encuesta de Aximage.

Es la fortaleza de la extrema derecha de Chega (17%) lo que podría inclinar la balanza para que el candidato del PSD, Luís Montenegro, sea el nuevo primer ministro al frente de un tripartido: PSD, Chega e Iniciativa Liberal (IL).

El sondeo se realizó entre el viernes y el lunes pasados, en parte antes de que se conocieran las novedades del caso que ha acabado con António Costa.

De hecho, el PS, que la semana pasada parecía demasiado hundido como para repetir mayoría en las elecciones del 10 de marzo, resurge de sus cenizas a medida que las acusaciones por corrupción se rebajan.

Dos son los candidatos que han anunciado que se van a presentar a las primarias del PS del 15 y el 16 de diciembre: Pedro Nuno Santos, representante del ala izquierda, y José Luís Carneiro, ministro de Administraciones Públicas y del sector moderado.

Nuno cuenta con los apoyos de gran parte del PS, que confía en él como el mejor situado para poder reeditar el pacto de izquierdas que alzó a António Costa a la jefatura del Gobierno en 2015, la llamada geringonça. (el artilugio). A su presentación acudieron ministros, como el titular de Educación, ex ministros, alcaldes, diputados, el líder de Juventudes Socialistas de Portugal y dirigentes regionales y provinciales. Los analistas ven en él un candidato más sólido que Carneiro por su capacidad para llegar a acuerdos con el Bloque de Izquierda y con el Partido Comunista.