• Perfil Markus Söder se abre paso en la CDU para heredar el trono de Angela Merkel
  • Polémica El primer ministro bávaro no cesará a su responsable de Economía por el escándalo del panfleto antisemita

A dos semanas de las elecciones en el estado federado de Baviera, la Unión Democristiana (CSU) ha cerrado filas en torno a Markus Söder. El líder del partido y actual ministro presidente de ese Land ha recabado el apoyo del 95,6% de los delegados congregados en un congreso que marca la cuenta atrás en unos comicios en los que la CSU está lejos de la mayoría absoluta pero retendrá el Gobierno.

Söder, aunque con enemigos internos, tiene a la CSU bajo control. El de este sábado es su mejor resultado de las su cuatro elecciones a las que se ha sometido como líder de la formación. En números absolutos, han sido 646 de los 669 votos válidos. Hubo 10 abstenciones, que en la CSU se cuentan como votos nulos. Söder había preparado a los delegados para la decisiva recta final de la campaña electoral, con un discurso a la bávara, defensa de las tradiciones combinadas con modernidad, ataques al tripartito que dirige el canciller Olaf Scholz y la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) , pero también con golpes laterales a la del semáforo golpes laterales al socio de coalición en Múnich, los Electores Libres.

«Este Gobierno federal es probablemente el peor Gobierno que ha tenido nunca Alemania», dijo Söder, que desgranó los errores que a su juicio está cometiendo el tripartito, incluido los impuestos de sucesión, su tolerancia con los inmigrantes ilegales que «además cometen delitos, recortando las ayudas a las familias, a la educación y a las inversiones, especialmente en tecnología».

«Baviera es agrícola, pero siempre apostó por la tecnología y por eso Apple prevé instalar en Baviera su centro europeo. Tenemos la mejor educación del país, nuestras universidades están entre las mas excelentes del planeta y dedicamos más a innovación y ciencia que España o Italia. No digo que llegaremos a la luna, pero si estuviéramos en disposición de llegar a la luna, lo que sí haría es enviar allí a muchos de los políticos que gobiernan en Berlín», afirmó Söder en un tono casi populista pero que los delegados recibieron con aplausos y carcajadas.

No le faltaron críticas a la ministra de Asuntos Exteriores, Annalena Baerbock, del partido de los Verdes. «Acaba de visitar Mongolia con la secretaria de Cultura Claudia Roth (también de ese partido) para explicar su política feminista, Allí estaban, atravesando la estepa, deteniéndose en las chozas para explicar a las mujeres la política exterior feminista de Alemania. ¿Se imaginan las caras de las esas mongolas cuando Baerbok y Roth les hablaran del feminismo en Alemania?», se preguntó Söder desatando más aplausos. Y añadió: «Donde tendría que ir la señora Baerbock es a Túnez y a otros países africanos para llegar a acuerdos que controlen la migración«.

Límites a la integración

Söder volvió a reclamar un «límite a la integración». Dijo sí a la humanidad, pero no a la inmigración descontrolada en Alemania. «Necesitamos un giro en la política migratoria de nuestro país».

El líder de la CSU acusó de «falta de acción política» a Scholz y a la ministra del Interior Nancy Faeser (ambos del SPD) por inactividad y errores de bulto. «Scholz está haciendo lo que mejor sabe hacer en la crisis: callar. Es un maestro del silencio», dijo el político bávaro. En cuanto Faeser, Söder sólo afirmó que «se está equivocando, parece cada vez más sobrecargada». No hacía falta mas. Además del trabajo de Interior, Faeser hace campaña como cabeza de lista del SPD a las elecciones del estado de Hesse.

Söder repartió a diestro y siniestro, incluido a sus socios de coalición, incluidos sus socios de coalición Electores Libres a propósito del asunto de los panfletos neonazis que salpica a su líder Hubert Aiwanger. Pero no porque Aiwanger sea responsable de algo que hizo su hermano en la adolescencia, como intentan hacer ver los partidos de la oposición, sino porque la campaña de esas formaciones contra Aiwanger le ha hecho a él subir en las encuestas. «Los sondeos se les han subido a la cabeza y piensan en arrebatarnos el ministerio de Agricultura. Desde aquí les voy a dar un consejo urgente: Más humidad ante las elecciones y los votantes porque Agricultura seguirá en manos de la CSU», aseguró Söder.

En las encuestas, la CSU aparece con el 36% de los votos, por debajo de su ya pobre resultado en las elecciones estatales de 2018 (37,2%). Si Söder y su CSU quieren continuar la coalición con los Electores Libres deben, por tanto, hacer todo lo que esté en su mano para ganar unos pocos puntos porcentuales en la recta final de campaña.

Para Söder serán ya sus cuartas elecciones como líder de la CSU. Cuando asumió el cargo a principios de 2019 recibió el 87,4% de los votos de los congresistas. El otoño siguiente, el 91,3%, su mejor resultado hasta la fecha. Hace dos años, le votó el 87,6% de los delegados. En ninguna de esas elecciones de partido Söder tuvo contrincante.