• Reino Unido Boicot a las barcazas para inmigrantes

El Gobierno británico trasladó este lunes a un primer grupo de solicitantes de asilo a la barcaza-dormitorio Bibby Stockholm, que amarró el mes pasado en el aislado muelle de Portland, en el condado inglés de Dorset, entre gritos de protesta de activistas y residentes de la zona. Aspectos del protocolo contra incendios y otras cuestiones de seguridad a bordo retrasaron durante varias semanas la inauguración de la polémica estrategia de choque contra la inmigración en pequeñas embarcaciones a través del Canal de la Mancha, que el primer ministro Rishi Sunak abandera entre sus prioritarias promesas electorales.

Los primeros ocupantes del Bibby Stockholm embarcaron después del mediodía en la llamada «cárcel-dormitorio», donde residirán mientras se tramitan sus peticiones de asilo en Reino Unido. La plataforma flotante, que Interior ha fletado por un plazo mínimo de 18 meses, tiene 93 metros de eslora y tres plantas de altura estructuradas en torno a un patio central. Los 221 camarotes individuales originales han sido modificados para alojar a más de 500 extranjeros que hayan entrado en el país por rutas consideradas ilegales. «Es cruel e inhumano retener, especialmente en un navío flotante, a personas que han sufrido experiencias traumatizantes», denuncia un colectivo de cincuenta ONGs en una carta dirigida al propietario de la embarcación, la empresa Bibby Marine, con sede en Liverpool.

La barcaza 'Bibby Stockholm'.
La barcaza ‘Bibby Stockholm’.BEN STANSALLAFP

Un portavoz de Sunak desestimó las previsiones de la secretaria de Estado Sarah Dines, quien indicó a la BBC por la mañana que la operación concluiría antes del fin de semana. Los refugiados están actualmente dispersos por distintos distritos de Inglaterra aunque se estima que la mayoría de los destinados al Bibby Stockholm están alojados temporalmente en hoteles de Weymouth y otras localidades del turístico y atractivo condado de Dorset. La playa de Weymouth, que dista unos nueve kilómetros del muelle, se llena de familias en días soleados mientras que tropas estadounidenses entrenaron en la también cercana Cecil Beach antes embarcar en Portland para participar en el histórico ‘Desembarco de Normandía’, en junio de 1944.

Downing Street aclaró sin embargo que no se ha establecido un calendario para completar el traslado del medio millar de refugiados, hombres de entre 18 y 65 años. El ejecutivo conservador trata de repetir la experiencia en otros puertos del país, pero ha tropezado con la oposición de los políticos y las poblaciones locales a la llegada de oleadas de varones migrantes. Los solicitantes de asilo no pueden trabajar legalmente mientras se procesan sus papeles y reciben un subsidio semanal de unos 50 euros por semana, incluido el coste de la manutención.

La ‘paga’ se reduce a menos de 11 euros semanales cuando la alimentación corre a cargo del Estado. Este es el caso de los nuevos inquilinos del Bibby Stockholm, donde se servirá comida tres veces al día y habrá suministro casi continuo de agua, té y sopa. Además, recibirán atención médica y acceso a Internet y lecciones de inglés, de acuerdo con fuentes gubernamentales. Guardas de seguridad controlarán la salida y retorno a la embarcación y los desplazamientos del puerto se efectuarán con un servicio especial de autobuses, hasta las 11 de la noche.

Sunak y su ministra del Interior, Suella Braverman, trabajan sobre un plan B que accionarían si el Tribunal Supremo bloquea el proceso de deportar a Ruanda inmigrantes llegados en botes u otras vías clandestinas. La controvertida estrategia tropezó inicialmente con la Corte Europea de Derechos Humanos y fue juzgada ilegal por tres magistrados de Apelación de Inglaterra y Gales en un fallo mayoritario pronunciado esta primavera.

Downing Street expresa confianza en la victoria final en el Supremo pero este lunes confirmó que se mantienen conversaciones con otros gobiernos sobre la posibilidad de traspasarles la responsabilidad de acoger y tramitar los casos de inmigrantes que piden asilo en Reino Unido. El diario ‘The Times’ menciona Gana, Nigeria, Namibia, Marruecos e incluso Níger, que afronta un golpe militar, entre los socios potenciales de la administración conservadora. La prensa también ha reflotado la opción de expulsar a indocumentados a la isla volcánica de La Asunción, con su desolada ubicación en medio del Atlántico, y otros territorios de ultramar.

El primer ministro dirige, desde su refugio estival de California, la hoja de ruta hacia su objetivo de «acabar con los botes». Sunak avaló en las últimas horas un acuerdo con operadores de redes sociales, que retirarán «voluntariamente» anuncios de transporte clandestino de individuos, y un incremento de las penalizaciones impuestas a patronos y empresarios por alquilar una vivienda o emplear migrantes sin visado de trabajo.