• El preso nº P01135809 Una foto para la Historia: Donald Trump, fichado en la cárcel de Atlanta por su intento de robar las elecciones de 2020

Tras el arresto – previsiblemente el último que tendrá que sufrir Trump, aunque no es descartable que pudieran producirse más imputaciones – el ex presidente y de sus seguidores han diseñado una estrategia basada en una doble línea de actuación. Por un lado, declarar que él se limitó a ejercer su derecho a la libertad de expresión al rechazar la validez de los comicios; por otro, que si es declarado culpable y encarcelado habrá una guerra civil.

El propio Trump ha jugado ambas bazas. El jueves, tras ser fichado en Georgia, declaró en el aeropuerto de Atlanta que «deberías tener el derecho de rechazar el resultado de unas elecciones. Yo pensaba que las elecciones eran fraudulentas, que habían sido un robo, y creo que debería tener el derecho a hacerlo». Trump citó como ejemplos de ello a las candidatas demócratas Hillary Clinton, que compitió con él por la presidencia en 2016, y Stacy Abrams, que trató sin éxito de ser gobernadora de Georgia ese mismo año.

Trump mentía. Clinton nunca cuestionó la legitimidad de las elecciones de 2016. Al contrario. En su primera comparecencia tras las elecciones, el día después de los comicios, Clinton dijo: «Donald Trump va a ser nuestro presidente. Le debemos recibir con la mente abierta y darle la oportunidad de liderarnos». Clinton también afirmó que el día anterior «llamé a Trump y me ofrecí a trabajar con él para todos los estadounidenses. Espero que sea un presidente exitoso por el bien de los estadounidenses».

La amenaza de guerra civil fue repetida en varios ocasiones por el propio presidente en la entrevista que dio al comentarista Tucker Carlson y que fue retransmitida en la red social X, antes llamada Twitter. Trump afirmó que «hay un grado de pasión como no he visto nunca. También hay un grado de odio como tampoco he visto. Probablemente esas dos cosas sean una mala combinación». Un mensaje más directo fue el lanzado por la ex candidata a vicepresidenta republicana en 2008 y ex gobernadora de Alaska, Sarah Palin, al declarar que «yo querría preguntar a los que quieren llevar a cabo esta falsificación de la justicia [en referencia a los procesos contra Trump] si lo que quieren es llevarnos a una guerra civil, porque eso es lo que va a pasar. No vamos a consentir esto. Necesitamos rebelarnos«.