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La presión internacional y los esfuerzos del secretario general de la ONU, António Guterres, no han logrado convencer a Estados Unidos, que ha vetado por segunda vez desde el 7 de octubre una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que exigía un «alto el fuego humanitario inmediato» en la Franja de Gaza.

El borrador de la resolución, invocada por Emiratos Árabes Unidos y apoyada por decenas de países, había pasado por múltiples cambios en las últimas horas para intentar lograr su aprobación. El texto final se modificó para establecer que tanto «la población civil palestina como la israelí deben ser protegidas de acuerdo con el derecho internacional humanitario» y exigir la liberación inmediata de los rehenes en manos de Hamas.

La resolución requería al menos nueve votos a favor y ningún veto de los cinco miembros permanentes: Estados Unidos, Reino Unido, Rusia, China y Francia. El texto recibió trece votos a favor, la negativa estadounidense y la abstención del Reino Unido.

«Tras 63 días de guerra, no queda ya nada más que decir, solo actuar», señaló el representante permanente adjunto de EAU, Mohamed Issa Abushahab, país que propuso la resolución. La ofensiva israelí en Gaza ha provocado la muerte de más de 17.000 palestinos y más de un millón de desplazados, mientras que el ataque de Hamas provocó la muerte de 1.100 israelíes.

Washington vetó la resolución porque cree, al igual que Israel, que un alto el fuego podría beneficiar sobre el terreno a los militantes de Hamas. El embajador adjunto de EEUU en la ONU, Robert Wood, señaló que el texto estaba «divorciado de la realidad». «No apoyamos el llamado de esta resolución a un alto el fuego insostenible que solo plantará las semillas para la próxima guerra», afirmó.

El primer ministro palestino, Mohammad Shtayyeh, tildó la votación de «un punto de inflexión en la historia» y de «cheque en blanco» entregado a Israel para que pueda seguir con su ofensiva militar. «Si estás en contra de la destrucción y el desplazamiento del pueblo palestino, debes oponerte a esta guerra. Y si lo apoyas, entonces estás permitiendo esta destrucción y desplazamiento independientemente de tus intenciones… Millones de vidas palestinas penden de un hilo», señaló el enviado palestino ante la ONU, Riyad Mansour.

«¿Cuál es el mensaje que estamos enviando a los palestinos si no podemos unirnos detrás de un llamado para detener los bombardeos en Gaza?», criticó el embajador de EAU en la ONU, Mohamed Abushahab.

«Doble rasero»

Por su parte China advirtió que tolerar la continuación de los combates mientras la comunidad internacional afirma que se preocupa por la situación humanitaria «es contradictorio» y que muestra una vez más «el doble rasero» de muchos países.

Organizaciones humanitarias internacionales señalaron que el veto estadounidense no solo permite que empeore la situación en Gaza, también socava el funcionamiento de mecanismos internacionales como las resoluciones de la ONU. La secretaria general de Amnistía Internacional, Agnes Callamard, señaló que el veto de Washington «muestra un cruel desprecio por el sufrimiento de los civiles» y acusó a EEUU de «utilizar su veto como arma para forzar al Consejo de Seguridad de la ONU, socavando aún más su credibilidad».

El jefe de la ONU para los refugiados de Palestina (UNRWA), Philippe Lazzarini, señaló que es la «hora más oscura» en la historia de la organización y que tras perder a 130 miembros en ataques israelíes, la agencia «apenas» está operativa en Gaza.

El artículo 99 de la Carta de la ONU

La fallida resolución se produjo poco después de que António Guterres invocara el miércoles el artículo 99 de la Carta de Naciones Unidas, que le permite llevar una amenaza a la seguridad mundial a la atención del Consejo de Seguridad.

Esta herramienta se ha invocado en tres ocasiones durante la historia de la organización, durante la crisis del Congo en 1960, por la crisis de los rehenes estadounidenses en Irán en 1979 y en Líbano en 1989. La herramienta es, en esencia, una llamada de atención al Consejo de Seguridad para actuar contra el «deterioro» de la situación humanitaria en Gaza, señaló Guterres en una carta. Israel rechazó el llamamiento y calificó al secretario de la ONU de «peligro para la paz mundial».